En busca de una segunda oportunidad
Hace poco he retomado un blog en 20minutos.es dedicado a los animales, a informar sobre ellos y a encontrarles un hogar. Se llama En busca de una segunda oportunidad. Espero que os guste.
Hace poco he retomado un blog en 20minutos.es dedicado a los animales, a informar sobre ellos y a encontrarles un hogar. Se llama En busca de una segunda oportunidad. Espero que os guste.
Muchas plantas se han visto obligadas a sobrevivir por su cuenta, o con pocos cuidados, durante prolongados periodos de tiempos estas vacaciones. En muchos casos el retorno al hogar supone un desalentador recuento de bajas. Pero no siempre hay que tirar la toalla.
Cuanto termina su floración, no hay porqué tirarlos. Es posible conservarlos y reutilizarlos el próximo año. Para lograrlo basta con, una vez se haya secado, esperar unas cinco o seis semanas, desenterrarlo, lavarlo, aplicarles un fungicida para evitar hongos y dejarlo secar sin que reciba la luz del sol. Una vez hecho esto toca cortarle las raíces, retirar la tierra, separar los hijuelos que puedan haber salido y guardarlos envueltos en papel de periódico en algún lugar bien seco y oscuro hasta que llegue de nuevo el momento de plantarlos. Y como no hay regla sin excepción, algunos bulbos como los lirios necesitan algo de humedad para conservarse convenientemente. Eso sí, la floración será menos espectacular según vayan pasando los años.
Se acerca el verano, una época en la que nuestras plantas necesitan más riegos que nunca al tiempo que nos vemos obligadas a dejarlas a su suerte durante prolongados periodos de tiempo. No siempre es posible que un vecino o familiar asuma su cuidado, lo que se traduceen un doloroso recuento de bajas al regresar. Pero existen algunas medidas para ayudarlas a sobrevivir.
La lavanda o espliego es una planta de lo más recomendable en gran parte de nuestro país. se trata de un pequeño arbusto ideal para jardín o terrazas con unas flores de un hermoso color azul que desprenden un agradable aroma. Esas flores, una vez secas, se pueden guardar en bolsitas o cajones como un excelente ambientador natural. Muy resistente, no necesita apenas cuidados. Eso sí, cuando termina la floración conviene podar las partes marchitas, necesita un lugar bien soleado y no tolera que la encharquen. Se multiplica por esquejes.
1.Intenta recoger y emplear el agua de lluvia.
Las aparición de malas hierbas en el jardín es casi inevitable. Además de un lastre estético, compiten con nuestros especimenes llevándose los nutrientes del sustrato. Para luchar contra ellas es imprescindible actuar con prontitud. La mejor manera de conservar un césped y unas plantas sanas y sin intrusos es eliminar manualmente todo hierbajo según vea que asoma. Si es necesario levante la tierra con la horca (mucho mejor que con una pala) para ahuecarla y poder retirar bien toda mala hierba con su raíz. No deje que se le acumule el trabajo. Si ya es tarde y hay zonas tupidas de hierbajos, probablemente tenga que emplear un herbicida químico selectivo.